Gracias
Sé que debo aprender muchas cosas y a fuerza del dolor que siento en este momento creo que ni siquiera tengo necesidad de prometerlo, creo que así será.
Pensé en abrir este mail y escupir todo mi dolor, pero es absurdo, no eres la culpable soy yo, por confiar en ti, por creer en el amor de alguien que me arrebataste, claro, tú no eres toda belleza y tal vez eso ven las personas que te dejan para querer volar lejos de ti.
Estuve equivocada todo el tiempo sobre ti, pensaba que eras el mas bueno en todo el mundo. Si hubiera sabido lo malvado que podías llegar a ser hasta lo nuestro hubiera sido diferente.
Sabes que te odio un poco. Sabes que eres malvado, eres ruin. Yo soy estúpido, yo soy un poco ciego y lo fui más estos últimos siete dias, me dejé maravillar por las cosquillitas en el estómago y después de eso mi cabeza volaba a donde estaba ella y yo la dejaba y dejarla me hacie feliz y sentía que sonreía de nuevo, desde adentro.
¿A cambio de qué lo iba a dejar? ¿Qué era más importante que enamorarme y ser feliz?
Tú no lo eras porque tú estabas ya muy lejos de mi, de aquí, de mi vida, de mis sueños. Tú no eras porque yo ya habia querido cerrar ese ciclo de sufrimiento, de discordia, de humillación, de duda, de destierro. Sufrí mucho contigo, así como sufro ahora, sufrí de pensar que yo no era lo que merecías, pero que idiota, pensar en ti...
Siempre lo hacia, siempre quería lo mejor de ti y lo mejor de mi un poco. Ahora solo me miro y me duele verme, me duele llorar, me duele pensar en ella y te odio por todo eso, por ser leal con alguien que no te va a acompañar en ese largo camino, por ser leal con alguien que te utilizaba así como todos nos utilizamos entre todos porque el egoísmo es la filosofía de la vida, pero él es invisible y cuando se vuelve visible lo empezamos a aborrecer por verlo en otros, porque ellos se aman y hacen cosas para sí.
Otra cosa que siento que me queda es darme cuenta que parece que siempre habrá más amor en uno que en otro, siempre habrá uno que ame más, es imposible encontrar a alguien a quien uno ame tanto como él lo ame a uno... Es imposible.
Pero estoy segura que mi ceguera me facilitará olvidarme de que ella no me quiere para quererla tanto como puede mi corazón querer.
Lo que pasó entre nosotras fue mágico... La magia, después de todo, no existe.