Un día, cualquier día.
Por la Candelaria, sin un peso en el bolsillo... Lo del bus.
Quiero caminar por las aceras, quiero extrañarte justo ahí y justo en ese momento en el que te extraño, al levantar mi cabeza, quiero verte allí parada, frente a mí.
Quiero que me retengas, que me quieras ver y que me dejes verte.
Quiero que me cuentes algo de lo que mas te gusta, seguro me gustará a mi también porque te quiero y querer significa que hay algo en ti que quiero para mi.
Ese día llévame hasta donde tú quieras, déjame conocer cómo anochece a tu lado, déjame escuchar a Queen y a Janis. Háblame de tu familia, una y otra y otra vez. Pero nunca puedes dejar de sonreir.
Háblame de la gente que se cruza frente a nosotras, cuéntame sobre "aquella vez que estuviste por aquí", háblame de tus planes para el otro fin de semana y pídeme que te acompañe como si me quisieras y lo que quisieras de mi sea mi compañía.
Y por último... Bésame.
Bésame así me tengas que dejar de querer al día siguiente.
Al día siguiente yo solo te extrañaré y me dormiré pensando en ese día que soñé que te veía parada frente a mí.